La canícula ha generado una fuerte crisis entre productores de maíz en las regiones de la Costa, Soconusco y Frontera Sur de Chiapas. Las altas temperaturas y la falta de lluvias han impactado negativamente en el desarrollo de los cultivos, lo que ha provocado pérdidas económicas considerables para quienes dependen de esta actividad.
Organizaciones campesinas estiman que más de 1,500 productores han resultado afectados, especialmente en municipios como Frontera Hidalgo, Suchiate, Tapachula, Tuxtla Chico, Metapa y Mazatán. Se calcula que alrededor de 600 hectáreas de maíz se perdieron por completo, lo que dejaría sin cosecha a buena parte del sector este ciclo.
El fenómeno de la canícula coincidió con una reducción del 21 % en las lluvias durante julio, según datos de la Conagua, contrastando con un junio que había sido históricamente lluvioso. Esta sequía ha impactado también cultivos como la soya, dejando sin alternativas de ingresos a muchas familias agricultoras.
Además del clima adverso, los productores enfrentan obstáculos adicionales, como la falta de apoyos gubernamentales y el abuso de intermediarios que encarecen el proceso de siembra. A pesar de que en algunas zonas el daño ha sido considerado leve, en otras los campesinos reportan pérdidas de hasta el 80 % de su inversión.
Los afectados han solicitado con urgencia apoyos oficiales como paquetes tecnológicos, fertilizantes y semillas certificadas, para poder reactivar la producción en una segunda siembra. La mayoría de los cultivos son de autoconsumo, lo que agrava la situación de cientos de familias rurales en el estado.
TE PUEDE INTERESAR: Aumenta matrícula escolar en Chiapas para el ciclo 2025–2026
KCQ
