Después de años dominados por el logomanía y el exceso visual, la moda internacional da un giro hacia el “quiet luxury”o lujo silencioso. Esta tendencia, impulsada por celebridades y series como Succession, apuesta por prendas sin logos visibles, pero con acabados de primera y materiales que hablan por sí mismos.
El secreto está en la sutileza: abrigos de cachemira, camisas de lino orgánico, bolsos de piel minimalistas y zapatos en tonos neutros. El poder no está en mostrar la marca, sino en la calidad y en el savoir-faire detrás de cada pieza.
Firmas como Loro Piana, The Row y Bottega Veneta son las abanderadas del movimiento, pero incluso las cadenas de moda accesible han empezado a lanzar colecciones inspiradas en esta estética. El resultado es un guardarropa sobrio, elegante y que transmite seguridad sin necesidad de estridencias.
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KCQ
