La participación electoral anticipada en Estados Unidos alcanzó los 43.5 millones de ciudadanos, a cuatro días de las elecciones intermedias programadas para el próximo 3 de noviembre. De acuerdo con información de autoridades electorales recopilada por La Jornada, hasta el momento se registra una mayor cantidad de votos emitidos por demócratas que por republicanos, mientras crece la movilización ciudadana en estados considerados decisivos para definir el control de la Cámara de Representantes y el Senado.
Texas destaca entre las entidades con mayor actividad electoral, al superar los 4.5 millones de sufragios anticipados. En Houston, el monumento improvisado en memoria de Lorenzo Salgado Araujo, quien murió en julio durante una intervención de agentes migratorios, se ha convertido en un espacio donde ciudadanos depositan flores, mensajes y calcomanías que reciben después de votar. Sus familiares han promovido la participación electoral como una forma de expresar su inconformidad con las políticas migratorias de la administración de Donald Trump.
El descontento por el costo de vida también ocupa un lugar importante en la discusión electoral. Lydia Camarillo, presidenta de Southwest Voter Registration Education Project, señaló que los aumentos en los precios de alimentos y combustibles, junto con las acciones del ICE, influyen en la movilización de los electores latinos. La organización destacó que en Texas el número de votantes latinos pasó de 2.8 millones hace ocho años a aproximadamente 3.8 millones en la actualidad, lo que representa un sector relevante para la participación ciudadana.
Ante este escenario, el presidente Donald Trump y otros dirigentes republicanos intensificaron sus actividades de campaña en estados estratégicos, incluidos territorios donde anteriormente habían obtenido amplias ventajas electorales. El mandatario realizó una visita a Carolina del Sur, mientras el vicepresidente JD Vance acudió a Texas para promover la participación de sus simpatizantes.
Las estimaciones citadas por el diario apuntan a que más de 100 millones de estadounidenses podrían votar en estos comicios, cuyo resultado determinará la composición del Congreso durante la segunda mitad del mandato presidencial.
JCSC
