Donald Trump llevó la tensión con Irán a la Asamblea General de Naciones Unidas al plantear públicamente dos posibles escenarios para el conflicto: alcanzar un acuerdo que permita a Teherán reconstruirse o emprender una nueva ofensiva contra la República Islámica.
Durante su discurso en Nueva York, el presidente estadounidense se preguntó si debía llegar a un acuerdo con Irán o “aniquilar” al régimen iraní, utilizando también la expresión de “arrastrarlo al infierno”. Trump, sin embargo, sostuvo que considera posible alcanzar un acuerdo después de las elecciones legislativas de Estados Unidos de noviembre.
La declaración se produjo mientras continúan las señales de que Washington y Teherán podrían retomar negociaciones. Un alto funcionario iraní señaló este martes que la delegación de su país tiene autoridad para reactivar conversaciones y planteó la posibilidad de reabrir el estrecho de Ormuz si Estados Unidos reduce la presión militar y levanta el bloqueo a puertos iraníes.
Trump también cuestiona advertencias sobre inteligencia artificial
Otro momento destacado del discurso ocurrió cuando Trump rechazó las advertencias sobre los riesgos de la inteligencia artificial y se mostró en desacuerdo con los llamados a establecer mayores controles internacionales.
El secretario general de la ONU, António Guterres, había pedido previamente establecer mecanismos de supervisión y salvaguardas para reducir los riesgos asociados con el desarrollo de la inteligencia artificial. También advirtió sobre posibles consecuencias del uso de sistemas autónomos en conflictos armados.
Trump cuestionó esas advertencias y comparó lo que calificó como “alarmismo” sobre la IA con otros debates científicos y ambientales.
Su discurso ante la ONU ocurrió mientras la organización enfrenta una agenda marcada por las guerras en Medio Oriente y Ucrania, además de las discusiones sobre inteligencia artificial, seguridad internacional y cooperación multilateral.
JCSC

