El gobierno de Estados Unidos anunció este martes su retiro de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco), una decisión que marcaría la tercera ocasión en que abandona este organismo. La medida, impulsada por la administración de Donald Trump, se hará efectiva el 31 de diciembre de 2026.
La portavoz del Departamento de Estado, Tammy Bruce, fue la encargada de informar la decisión, argumentando que continuar en la Unesco «no redunda en el interés nacional de EE.UU.» y criticando lo que llamó una “agenda globalista” y la promoción de “causas sociales y culturales divisivas” dentro de la organización.
El anuncio no causó sorpresa: ni el secretario de Estado, Marco Rubio, intervino directamente, ni hubo declaraciones de alto perfil. Se trata de la segunda salida impulsada por Trump (la primera fue en 2017), y la tercera en la historia del país, después del retiro ordenado por Ronald Reagan en 1984.
Desde París, la directora general de la Unesco, Audrey Azoulay, calificó la decisión como previsible y aseguró que la organización ya estaba preparada para enfrentarla. Azoulay, quien finaliza su segundo mandato en noviembre, señaló que el panorama dentro de la Unesco ha cambiado significativamente desde la última salida estadounidense.
Estados Unidos es el principal contribuyente financiero de la Unesco, cubriendo el 22 % del presupuesto regular, aunque solo el 8 % del total, gracias al aumento en aportaciones voluntarias desde 2018 por parte de otros países y organismos.
El secretario general de la ONU, António Guterres, lamentó profundamente la decisión, mientras que el presidente francés, Emmanuel Macron, expresó su respaldo “inquebrantable” a la Unesco como defensora del conocimiento, la educación y el patrimonio mundial.
En contraste, el gobierno de Israel celebró la salida de Washington, considerándola una medida necesaria para exigir un trato más justo en el sistema de Naciones Unidas.
Este nuevo retiro se suma a otros abandonos impulsados por Trump, como la Organización Mundial de la Salud, el Consejo de Derechos Humanos de la ONU, el Acuerdo de París sobre cambio climático y el pacto nuclear con Irán. La salida se concretará bajo el mandato del próximo director general de la Unesco, cuyo relevo se definirá en octubre entre tres candidatos: el egipcio Khaled El Enany, la mexicana Gabriela Ramos y el congoleño Firmin Edouard Matoko.
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KCQ
