Productores de jitomate en Chiapas enfrentan una doble amenaza: plagas que afectan sus cultivos y un nuevo arancel impuesto por Estados Unidos del 17 % a las exportaciones mexicanas, tras la ruptura de un acuerdo comercial vigente desde 2019.
Este panorama complica la situación de cientos de familias que dependen de este cultivo. En comunidades como Suchiate, cada semana se cosechan hasta 60 toneladas, pero ahora, con menos compradores en el extranjero, el riesgo de excedentes y pérdidas es alto.
Además de los efectos económicos en los productores, la medida también podría elevar los precios del jitomate en Estados Unidos hasta en un 7 %. El gobierno mexicano ha calificado el arancel como injusto y explora medidas para proteger a los agricultores, así como abrir nuevos mercados fuera de EE.UU.
Mientras tanto, los productores chiapanecos intentan sobrevivir a este nuevo desafío, que amenaza con dejar sin sustento a miles de familias rurales.
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